En éste artículo expondré de forma abreviada la manera que a mi juicio se debe enseñar matemáticas.
La forma de presentación de un tema matemático centrado en el aprendizaje y basado en el enfoque de la resolución de problemas debería de proceder más o menos del siguiente modo:
1. Propuesta de la situación problema de donde surge el tema, esa propuesta es la parte medular del enfoque ya que debe “enganchar” al estudiante, debe interesarlo por la tanto se recomienda que se apoye en aplicaciones que de preferencia sean cercanas al contexto estudiantil, en la historia de las matemáticas, o en juegos que canalicen el potencial lúdico que tiene todo ser humano.
2. Manipulación autónoma de los estudiantes en esta etapa los alumnos de forma individual, hacen una primera exploración del problema
3. Familiarización con la situación y sus dificultades. En esta fase y mediante algunas preguntas que los guían se enteran del alcance, las limitaciones y los requerimientos del problema, esta etapa puede incluir algunas investigaciones en relación a la problemática.
4. Elaboración de estrategias posibles. En este lapso los estudiantes sugieren posibles formas de solución, externan sus dudas acerca del planteamiento.
5. Ataque y resolución del problema. Organizados en equipos los estudiantes por consenso aplican sus estrategias, generalmente apoyados en una pauta de reflexión guiada que les sirve de andamio cognitivo y los conduce pues es imposible que ellos sin ninguna guía accedan a conocimientos que a la humanidad le ha llevado siglos de trabajo alcanzar.
6. Recorrido crítico. En esta etapa de nuevo reunidos en plenaria, se analizan las diversas soluciones aportando cada equipo elementos que validen y justifiquen su solución particular es deseable que ellos alcancen un consenso y no tenga que intervenir el profesor, para validar una solución en particular.
7. Afianzamiento y formalización. En el último tramo del proceso se formaliza los procedimientos es decir el profesor le proporciona a los estudiantes el lenguaje matemático formal que corresponde al contenido abordado, también es un espacio de análisis donde se ve que otras aplicaciones posibles tiene el contenido en cuestión y se proponen nuevos problemas o ejercicios que complementan las habilidades adquiridas por los estudiantes.
Debo aclarar que esta descripción es la forma ideal en que se debe dar el proceso ya que al aplicarlo surgen algunos problemas que lo obstaculizan por poner algunos ejemplos el tiempo disponible, la extensión de los programas, el equipamiento disponible y el número de alumnos por atender, pero eso sería material para otro tema aparte.
martes, 17 de noviembre de 2009
lunes, 9 de noviembre de 2009
APRENDIZAJE Y SU MEDICIÓN
APRENDIZAJE Y SU MEDICIÓN.
La reflexión que provocó ésta publicación fue dar respuesta a una interrogante
¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?
El aprendizaje en primera instancia se reconoce como un proceso mental complejo de carácter individual que no está predeterminado ni en la mente del sujeto cognoscente ni en el objeto de conocimiento sino surge de la interacción entre ambos, es decir el objeto de estudio es percibido y asimilado y rompe el equilibrio de los esquemas cognitivos previos provocando un conflicto cognitivo sin embargo el nuevo conocimiento modifica al sujeto hasta encontrar de nuevo el equilibrio en un proceso de acomodación que provoca el aprendizaje y que modifica en forma –en ocasiones- profunda al sujeto al aprehender la realidad. Por lo tanto no puede ser cualquier conocimiento el que desencadene todo este proceso tan complejo sino tiene que que ser seleccionado cuidadosamente no pueden ser cualesquiera.
Sí el contenido no puede ser cualquiera, tampoco la interacción que provoca el aprendizaje, de ahí que el proceso se centre en la acción y ésta debe ser situada, no solo en el contexto profesional, sino en el interés de los estudiantes, y en su zona de desarrollo posible o como la llama Vigotsky “Zona de Desarrollo Próximo” es decir que esté dentro de las posibilidades cognitivas de los alumnos.
Todo este grado de sofisticación o complejidad es imposible de medir con unas simples preguntas, menos si añadimos la dimensión emocional o afectiva de los sujetos cognoscentes, si al principio mencionamos que el sujeto que aprende sufre una transformación en algunas ocasiones profunda, no sería posible cuantificar este impacto en su formación personal con un simple cuestionario, definitivamente el aprendizaje tiene que ser evaluado de un modo diferente y ese seria otro tema de discusión.
La reflexión que provocó ésta publicación fue dar respuesta a una interrogante
¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?
El aprendizaje en primera instancia se reconoce como un proceso mental complejo de carácter individual que no está predeterminado ni en la mente del sujeto cognoscente ni en el objeto de conocimiento sino surge de la interacción entre ambos, es decir el objeto de estudio es percibido y asimilado y rompe el equilibrio de los esquemas cognitivos previos provocando un conflicto cognitivo sin embargo el nuevo conocimiento modifica al sujeto hasta encontrar de nuevo el equilibrio en un proceso de acomodación que provoca el aprendizaje y que modifica en forma –en ocasiones- profunda al sujeto al aprehender la realidad. Por lo tanto no puede ser cualquier conocimiento el que desencadene todo este proceso tan complejo sino tiene que que ser seleccionado cuidadosamente no pueden ser cualesquiera.
Sí el contenido no puede ser cualquiera, tampoco la interacción que provoca el aprendizaje, de ahí que el proceso se centre en la acción y ésta debe ser situada, no solo en el contexto profesional, sino en el interés de los estudiantes, y en su zona de desarrollo posible o como la llama Vigotsky “Zona de Desarrollo Próximo” es decir que esté dentro de las posibilidades cognitivas de los alumnos.
Todo este grado de sofisticación o complejidad es imposible de medir con unas simples preguntas, menos si añadimos la dimensión emocional o afectiva de los sujetos cognoscentes, si al principio mencionamos que el sujeto que aprende sufre una transformación en algunas ocasiones profunda, no sería posible cuantificar este impacto en su formación personal con un simple cuestionario, definitivamente el aprendizaje tiene que ser evaluado de un modo diferente y ese seria otro tema de discusión.
domingo, 8 de noviembre de 2009
COMPETENCIAS Y APRENDIZAJE
COMPETENCIAS Y APRENDIZAJE
Desde la perspectiva del enfoque por competencias no todas las teorías del aprendizaje son compatibles con este.
Para determinar el grado de compatibilidad entre ambos vamos a partir del concepto de competencia -entendiéndose ésta como la movilización de recursos cognitivos, procedimentales y actitudinales para resolver una situación problemática real en un contexto determinado- después analizaremos las diversas implicaciones que este concepto tiene y finalmente contrastaremos estos con las características que tienen las teorías del aprendizaje citadas en el artículo de Pere Marqués, para emitir una conclusión.
Atrás del concepto de competencias hay una serie de condicionantes:
1) Involucran la aplicación de diversos recursos no solo conocimientos (procedimientos actitudes valores)
2) No se trata de memorizar conocimientos mecánicamente y repetirlos, sino dotar de significado a estos para poder aplicarlos.
3) Implica procesos mentales internos complejos (análisis, síntesis, evaluación, discriminación) que no son estándares sino que varían de persona en persona.
4) Estos procesos aunque son individuales necesitan la cooperación de otros aprendices para realizarse.
5) Están íntimamente relacionadas con la realidad.
6) Su enseñanza requiere una cuidadosa planificación, debe graduarse su grado de dificultad y organizarla para darle significación.
La significación de los conocimientos, su utilización en la práctica, su planificación cuidadosa vinculan a las competencias con la perspectiva del Aprendizaje Significativo de Ausubel.
Por otra parte el reconocer el aprendizaje como algo complejo diferente en cada persona que requiere interaccionar con el objeto de conocimiento relaciona las competencias con la teoría psicogenética de Piaget.
El reconocer que el aprendizaje, aunque es individual, tiene una dimensión social y que debe adecuarse a los aprendices ubicándolo en su zona de desarrollo próximo liga las competencias con el Socio Constructivismo de Vigotsky.
Su estrecha relación con la realidad vincula las competencias con el Aprendizaje por Descubrimiento de Brunner ya que éste promueve la interacción del aprendiz con su contexto real.
El hecho de que encontremos el enfoque por competencias relacionado con varias de las teorías del aprendizaje descritas anteriormente, deriva del hecho que éste implica una reorientación del proceso de aprendizaje y no una explicación del mismo, esto permite que no tenga que depender de alguna teoría del aprendizaje en particular y por consecuencia su carácter ecléctico en este sentido.
Desde la perspectiva del enfoque por competencias no todas las teorías del aprendizaje son compatibles con este.
Para determinar el grado de compatibilidad entre ambos vamos a partir del concepto de competencia -entendiéndose ésta como la movilización de recursos cognitivos, procedimentales y actitudinales para resolver una situación problemática real en un contexto determinado- después analizaremos las diversas implicaciones que este concepto tiene y finalmente contrastaremos estos con las características que tienen las teorías del aprendizaje citadas en el artículo de Pere Marqués, para emitir una conclusión.
Atrás del concepto de competencias hay una serie de condicionantes:
1) Involucran la aplicación de diversos recursos no solo conocimientos (procedimientos actitudes valores)
2) No se trata de memorizar conocimientos mecánicamente y repetirlos, sino dotar de significado a estos para poder aplicarlos.
3) Implica procesos mentales internos complejos (análisis, síntesis, evaluación, discriminación) que no son estándares sino que varían de persona en persona.
4) Estos procesos aunque son individuales necesitan la cooperación de otros aprendices para realizarse.
5) Están íntimamente relacionadas con la realidad.
6) Su enseñanza requiere una cuidadosa planificación, debe graduarse su grado de dificultad y organizarla para darle significación.
La significación de los conocimientos, su utilización en la práctica, su planificación cuidadosa vinculan a las competencias con la perspectiva del Aprendizaje Significativo de Ausubel.
Por otra parte el reconocer el aprendizaje como algo complejo diferente en cada persona que requiere interaccionar con el objeto de conocimiento relaciona las competencias con la teoría psicogenética de Piaget.
El reconocer que el aprendizaje, aunque es individual, tiene una dimensión social y que debe adecuarse a los aprendices ubicándolo en su zona de desarrollo próximo liga las competencias con el Socio Constructivismo de Vigotsky.
Su estrecha relación con la realidad vincula las competencias con el Aprendizaje por Descubrimiento de Brunner ya que éste promueve la interacción del aprendiz con su contexto real.
El hecho de que encontremos el enfoque por competencias relacionado con varias de las teorías del aprendizaje descritas anteriormente, deriva del hecho que éste implica una reorientación del proceso de aprendizaje y no una explicación del mismo, esto permite que no tenga que depender de alguna teoría del aprendizaje en particular y por consecuencia su carácter ecléctico en este sentido.
Etiquetas:
competencias,
toorías de aprendizaje
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